Gramona trabaja sus tierras ininterrumpidamente desde mediados del siglo XIX. Una familia de tradición vitivinícola, ubicada en Sant Sadurní d'Anoia, que durante años ha elaborado vinos y espumosos con respeto y pasión por la tierra, y con un sello de calidad propio.
Hoy, la quinta generación de la familia ha perfeccionado la habilidad de transformar sus vinos en grandes espumosos manteniendo procesos artesanales: tapón de corcho natural durante el tiempo de crianza, pupitres para el removido y degüelle manual. Son fieles a una filosofía sostenible y respetuosa con el entorno, y por ello recurren a la agricultura y vinificación biodinámicas en el cultivo de sus viñas y en la elaboración de sus vinos y espumosos.